El arte renacentista se nutrió del humanismo, una corriente filosófica que se originó en Italia durante los siglos XIV y XV, y que propuso el estudio de los clásicos griegos y romanos como medio para restaurar los valores humanos. La preocupación esencial de los humanistas era desarrollar, al margen de la vida religiosa, las facultades del ser humano, pero sin ser antirreligiosos. Los humanistas creían profundamente en Dios, pero su vocación era aplicar todo lo aprendido en este mundo y no, en el siguiente. Para ellos era importante estudiar todos los campos del saber, en especial, las artes liberales, como, por ejemplo, la gramática, la retórica, la poesía, la filosofía, la moral, la ética y la historia, especialidades que hoy configuran las disciplinas de las Humanidades.
El lema favorito
de los humanistas era Carpe diem, que significa, en latín, “vivir intensamente
cada momento de la vida”. Si la muerte era un suceso inevitable, había que
vivir intensamente el presente, que se mostraba corto y fugaz. Uno hecho que
aceleró la difusión de los conocimientos fue la invención de la imprenta de
tipo móvil, que surgió, aproximadamente, en 1450. Atribuida al alemán Johannes
Gutenberg, este invento permitió reproducir más de cien ejemplares en la misma
cantidad de tiempo que le tomaba a un monje medieval copiar e ilustrar un solo
libro.
1. Identifica las características del humanismo.
2. Explique lo que es "Carpe Diem"
3. Indique el invento que ayudo a difundir más rápido
las ideas y quien lo inventó.
4. Crees correcta la doctrina del Carpe Diem. Explica
tu posición sobre ella.
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